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jueves, 21 de junio de 2007

I turned into a tree-hugger, oh oh oh

Además de difundir pánico sobre nuestra muerte a la churro dominguero de hollywood estoy haciendo algo al respecto. Ahora cuando voy al super no uso bolsitas de plástico, que tardan miles y miles y miles de años en descomponerse y basicamente namas son basura. ¿Se acuerdan de las bolsas de gandhi y del fce? Bueno, pues no nada más son infinitamente más cómodas para cargar (al menos para mi, que tengo que subir escaleras para llegar al departamento y aguanto más con los hombros que con mis deditos de pollo sin hueso), sino que sale uno sin la lata de doblar bolsitas para "reusarlas" (aunque siempre llegan rotitas) o pa tirarlas y por ende generar más basura. Ahora namas hay que decorarlas pa que me queden chulas de bonitas.
Y bueno, ya para cerrar el tema, ¿no sería increíble que los jardines de azotea (roof garden, pueh) se pusieran de moda, pero en serio? Todos los edificios nuevos tienen la bonita leyenda del roof garden, namas que ninguno (o casi) tiene ni una plantita ahí para hacer la finta, digo, ni pastito aritificial.. Estaría re bien que no namas retomaran el nombre sino que recuperaramos algo de terreno para plantas, que yo se que no son tan bonitas ni tan lucidoras como los tinacos o las antenas para tele, pero que se le va a hacer, de algo servirán.

jueves, 31 de mayo de 2007

La freedom fighter que llevo adentro se está desatando...

Recién regreso de San Francisco, de visitar a mi hermana, comprar como si tuviera con qué pagar y comer como si tuviera metabolismo de velocista olímpica. Pero bueno, al menos las compras ahí sí son ejercicio, no cualquiera se avienta el día subiendo y bajando las empinadas (en ocasiones empinadísimas) calles cargando bolsas propias y ajenas que venían a reventar.
El soleado San Francisco tuvo
un maldito día soleado. Contrario a mi naturaleza poco previsora, chequé en yahoo weather cómo iba a estar el clima, quesque soleadito y sólo frío en la mañana y en la noche. Todo los días estuvo nublado, estábamos como a 16 casi todo el día, con suerte se asomaba el sol a ratitos y alguna vez logramos llegar a los maravillosos 21 grados. Claro, a esto tendría que agregar que en San Francisco siempre hay mucho viento, mucho. Así que el reporte era que sí estábamos entre los 16 y los 18, pero se sentía entre los 12 y los 14. Super. Yo con mis vestiditos veraniegos que jamás salieron de la maleta y vestida como cebollita, con miles de capas. Lo que no entiendo es, por qué en un lugar en el que no hace calor solamente venden vestiditos veraniegos, blusitas, saquitos de algodoncito y manguita corta, todo ligerito. Pero la gente en la calle no se viste así, todo mundo va bien tapaditos, chamarras abrigos, etcétera, casi como invierno aquí. Hasta los chihuahuas iban mejor preparados para el frío que yo. Porfavor alguien explíqueme, si los locales dicen, "pues sí, aquí siempre hace frío, excepto como dos semanas al año", ¿por qué nadie vende ropa para frío todo el año? Pasando las colinas según me decían sí hace mucho calor, tons entiendo que vendan ropa tan tan taaaan veraniega, pero no entiendo por qué solamente venden eso. Después de buscar sweateres como loca finalmente los encontré, el último día.
Fuera de los fríos, todo fue increíble. Comí marihco casi diario, de li cio so. Hasta que fuimos a un mercado y vi en unas tinas que tenían cangrejos y langostas. A lo mejor fue tanto vegetarianohippiesolocomocosasorgánicas que me pegaron un poco de su onda seamos buenos con nuestro mundo. Obvio no quiero que los animales sufran ni que maten focas en Canada, pero tampoco me he clavado tanto en el rollo PETA. El caso es que ví las tinas llenas de dichos animalitos. Listos pa que te los lleves vivitos y coleando. Con todo y lo horribles que son (siempre he pensado que el primero que pensó que habría que probarlos y comerlos era muy valiente o estaba completamente loco, parecen insectos gigantes) me conmovieron ahí, moviendose con sus tenacitas amarradas. Eso ya lo había visto varias veces en otros lugares. Lo que no sabía, porque yo nunca los he cocinado ni los cocinaré, es que chillan horriblemente cuando los ponen en agua, y escuchas sus patitas moviéndose pa todos lados intentando escapar. E se sorprendió de que jamás hubiera pensado en eso, "obvio burrita, ¿creías que no sufrían muriendo en agua hirviendo?". La neta ni había pensado en eso, solo era un pedazo de carne y ya, no me preguntaba cómo la había pasado mientras lo cocinaban ni nada. Nunca voy a poder comerlos otra vez. Me voy a acordar de sus boquitas horribles moviéndose y chillando y de sus ojitos negritos y feitos suplicando clemencia. ¿Me estaré conviertiendo en una freedom fighter? Chale. Amo la carne roja, pero si no puedo ver sufrir a un cangrejo no puedo más que esperar que tarde que temprano vea al becerrito diciéndome, "no te comas a mi mamá, porfavooooor". Mierda.